Estas dos enfermedades mortales son parientes gemelos, se trata de dos gemelos fraternos que no comparten el mismo cigoto ni tampoco el mismo ADN, pero que si son fecundados por el mismo ovulo, por lo tanto, las enfermedades en cuestión son del mismo tipo excepto su manifestación es diferente. Una se refiere al pasado: " si tan sólo...", y la segunda nace para agobiar el futuro: " y si...". Las dos carecen de los ojos de la fe y ocasionan la misma aflicción. "Si tan sólo..." esta relacionada con el pasado y a menudo nos hace pensar en lo que Dios nos ha dado, Por el contrario, " Y si..." ve hacia el futuro y nos ubica en una posición sobre lo que Dios pueda permitir en nuestras vidas. La primera nos lleva al enojo, y la segunda a la ansiedad.
Imagínate el conflicto. " Si tan sólo hubiera sido un hijo bueno con mi madre..... ahora no me sentiría con este pesar de que pude haber sido mejor". " Si tan sólo alguien me hubiera dicho que estudiara, ahora podría tener mejores expectativas laborales". " Si tan solo hubiera conocido al Señor joven, ahora seria un mejor creyente." Naturalmente, lo anterior crea enojo y la persona no puede encontrar paz interior a menos que Jesús y su amor incondicional y sanador llene el corazón, y sature la mente con pensamientos de paz. Por el contrario, " Y si la bebé no nace sana....como le vamos a hacer ?", " Y si no te dan el trabajo, como vas a pagar las deudas?". "Y si no pasas la PAES.... que van a decir tus papas", " Y si tu novia te rechaza....que va a pasar contigo ?", " Y si no te dan la visa americana...qué vas a hacer ?". El condicionante del futuro " y si...", nos lleva a tremenda ansiedad, sin darnos cuenta, nos aparta del patrón mental usual que nos da la fe y la creencia que todo, absolutamente todo esta bajo el control de Dios. Nos hace dudar.
La duda, el enojo y la ansiedad esta llevando al mundo al precipicio. Debemos reconocer que como enfermedades espirituales, estas deben pasar por un tratamiento médico, como cualquier otro padecimiento. La diferencia es que los medicamentos que Dios receta en estos dos casos del enojo y la ansiedad, están ligados a Su mismo corazón. A El le duele que no podamos dejar el pasado en el pasado y depositar el futuro en Su providencia. El ofrece salud, si tan solo nos acercamos con un corazón contrito y humillado. Por lo general, la persona que vive en el pasado y se preocupa por el futuro, no vive dentro del lindero de protección de Dios. Se sale del entorno, y su cercanía al maestro es muy lejana. Carece del estímulo necesario para interiorizar el impacto de la teología.
Maria Anne Hirschmann en su famoso libro, Hansi: La Niña que Amó la Swastika (el símbolo nazi) menciona que una de las cosas mas horrendas que tuvo que pasar no fue el hecho de que la encarcelarían por proteger y esconder judíos durante la segunda guerra mundial, sino la ansiedad y el temor que experimentó las tres semanas anteriores a su arresto. La incertidumbre y lo desconocido era tortura para ella porque simplemente esperar lo inevitable es mucho mas grave que el desastre en si mismo.
Esperar y enfrentar los " y si...", lo que podría pasar, convierte hasta al corazón más duro en un corazón ansioso, preocupado. Por ello, la mejor cura es hacer de Dios nuestro principal aliado, a quien podemos confiarle plenamente todos nuestras enfermedades espirituales. Jeremías 17:5-8 lo pone muy claro:
"Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. Será como la retama en el desierto, y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto."
(continuará la próxima semana)
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